Olivina Lanzarote – Sorprendente

Cuando se visita un lugar siempre los primeros pasos son conocer sus sitios de alojamiento, divertirse con sus actividades, visitar los diferentes escenarios de entretenimiento, pasear y dejarse llevar por todas las muestras gastronómicas del lugar y conocer los rincones más interesantes que ofrece.

Pero hay otra parte que puede ser aún más interesante y que puede mostrar la verdadera esencia de cualquier lugar, se trata de sus leyendas, sus historias y mitos, cuentos fantásticos llenos de magia y cargados del mayor misterio que despiertan la curiosidad y el encanto de grandes y pequeños.

Para quienes van a las Canarias, hay historias maravillosas que no pueden dejar de conocer y una de ellas es la de Olivina de Lanzarote.

la leyenda de la olivina lanzarote

La leyenda de la olivina en Lanzarote

Es una leyenda simplemente fantástica, se trata de una joven adolescente de ojos verdes y piel morena llamada Olivina quien vivía en Lanzarote cuando era una tierra que respiraba junto al calor de los volcanes. En esa época los lugareños eran campesinos que vivían en las orillas del mar, justo en las bases de los acantilados, allí disfrutaban de la brisa del mar en todo su esplendor.

Para la época las mejores cabras eran posesión de Tomás el viejo, él vivía más allá de las playas de Papagayo en puerto Muelas. Olivina era la nieta de Tomás y cada verano visitaba a su abuelo para ayudarle a ordeñar el ganado y hacer todas las tareas hogareñas.

Una de las tareas de Tomás era salir cada mañana por la vereda del risco para llevar a las cabras a pastar a los lugares más lejanos, de esta forma garantizaba que los animales crecieran sanos y fuertes, pero un día de repente el inclemente sol le provocó una insolación y se vio obligado a regresar a su casa antes de lo acostumbrado, pero estuvo siempre bajo el cuidado de Olivina.

piedra joya olivina lanzarote

Sin embargo, las cabras necesitaban del alimento o las temperaturas tan elevadas harían que murieran, así que por las circunstancias no tuvo más opción que permitir a su nieta a que saliera a cumplir su trabajo con el ganado, pero antes le dijo que no permitiera que algo le sucediera ni siquiera a una de las cabras.

La niña se preparó e hizo el mismo recorrido que su abuelo, aunque durante un rato se distrajo buscando flores para llevarlas al viejo, al mismo tiempo que buscó mejores llanos para que las cabras pudieran pastar. Cuando llegó la hora de bajar contó los animales y notó que faltaba una cabra, de pronto la vio inmóvil en un desfiladero de rocas.

Piedra olivina Lanzarote Joyas

Se apresuró y logró sujetarla por una de las patas, pero el animal se asustó y de igual manera cayó al precipicio. Olivina quedó sumamente asustada y preocupada pero sabía que debía seguir para poder guiar al resto de los animales y cumplir con su tarea.

Una vez llegó a la orilla del mar, se puso a llorar pero sus lágrimas eran verdes como el color de sus ojos.

El mar las recogía como si fueran gotas y no se diluían en él, de repente un grupo de gaviotas quienes eran guardianes del cielo de la Diosa Timanfaya la vieron y muy conmovidas bajaron para recoger con sus picos las lágrimas de la niña.

Luego, La diosa les pidió que las sepultarán en las piedras volcánicas pues estas lágrimas eran un verdadero sinónimo de dolor.

Cuando las aves hicieron lo indicado por la diosa, fue cuando se produjo la magia, se dio la unión de la piedra y las lágrimas, lo que se traduce como la unión de la tierra y el ser humano y se conoce como Olivina.

Quienes van a Lanzarote y encuentran en su paso las hermosas rocas verdes, ya saben de donde provienen y la hermosa historia que hay alrededor de ellas. Esta es sin duda una historia encantadora para compartir y contar a todos quienes quieren perderse en la belleza de Lanzarote.

Olivina Lanzarote – Sorprendente
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